El mozalbete y el masajista del
hamman – Anónimo
Cuentan
¡oh rey afortunado! que cierto masajista del hammam tenía de ordinario entre su
clientela a los hijos de los notables y de los ciudadanos más ricos, porque el
hammam donde ejercía su oficio era el mejor acreditado de toda la ciudad. Y he
aquí que un día entró en la sala en que esperaba él a los bañistas un mozalbete
todavía virgen de pelos, pero muy rollizo y abundante en redondeces por todas
partes a la vez; y aquel mozuelo era muy hermoso de rostro; y era el propio
hijo del gran visir de la ciudad. Así es que el masajista alegrose de poder dar
masaje al dulce cuerpo de aquel joven delicado, y se dijo para su ánima:
"¡He aquí un cuerpo en que la grasa puso por doquiera cojines sedosos!
¡Qué abundancia de formas, y qué rollizo está!" Y le ayudó a echarse en el
mármol tibio de la sala caliente y empezó a friccionarle con un cuidado
especial.
Y
cuando llegó cerca de los muslos, se quedó en el límite de la estupefacción al
notar que el zib del mozo aquel, tan metido en carnes apenas alcanzaba el
volumen de una avellana. Y al ver aquello, se puso a lamentarse con toda su
alma y a golpearse las manos una contra otra, dejando bruscamente de darle
masaje.
Cuando
el joven vió al masajista presa de semejante pena y con el rostro demudado por
la desesperación, le dijo: "¿Qué te sucede, ¡oh masajista! para lamentarte
así con toda tu alma y golpearte las manos una contra otra?" El masajista
contestó: "¡Ay mi señor! ¡mi desesperación y mis lamentaciones son por ti!
¡Porque veo que te aflige la mayor desgracia que le puede ocurrir a un hombre!
Eres joven, rollizo y hermoso, y posees cuantas perfecciones de cuerpo y de
rostro y cuantos beneficios dispensa el Retribuidor a sus elegidos. ¡Pero
precisamente careces del instrumento de delicias, sin el cual no se es hombre
ni se está dotado de la virilidad que da y recibe! ¿Sería vida la vida sin el
zib y todas sus consecuencias? "Al oír estas palabras, el hijo del visir
bajó la cabeza tristemente, y contestó: "¡Tienes razón, tío mío! ¡Y
precisamente acabas de hacerme pensar en lo que constituye mi único tormento!
Si tan pequeña es la herencia de mi venerado padre, yo sólo tengo la culpa, por
no haberme cuidado de hacerla prosperar hasta hoy. ¿Cómo quieres, en efecto,
que el cabrito llegue a ser potente manteniéndose lejos de las cabras
incendiarias o que el árbol se desarrolle sin que se le riegue? ¡Hasta hoy me
mantuve lejos de las mujeres, y todavía no vino ningún deseo a despertar a mi
niño en su cuna! ¡Pero ya creo que es hora de que se despierten los dormidos y
de que el pastor se apoye en su báculo!"
Al
oír este discurso del hijo del visir, dijo el masajista del hammam: "Pero,
¿cómo hará el pastor para apoyarse en su báculo, no siendo éste mayor que una
falange del dedo meñique?" El mozalbete contestó: "Para eso, mi buen
tío, cuento con tu generosa voluntad. Vas a ir al estrado en que dejé mi ropa,
y cogerás la bolsa que hay en mi cinturón; y con el oro que contiene irás a
buscar para mí una joven capaz de iniciar el desarrollo que deseamos. ¡Y con
ella haré mi primer ensayo!" El masajista fue al estrado, cogió la bolsa y
salió del hammam en busca de la joven consabida.
En
el camino se dijo: "¡Ese pobre mozo se imagina que un zib es una pasta de
caramelo blando que se desarrolla más cuanto más se la toca! ¿Es posible creer
que el cohombro se hace cohombro de la noche a la mañana o que el plátano
madura antes de llegar a ser plátano?" Y riéndose de la aventura, fue al
encuentro de su esposa; y le dijo: "¡Oh madre de Alí! has de saber que
acabo de dar masaje en el hammam a un joven hermoso como la luna llena. Es hijo
del gran visir y reúne todas las perfecciones, ¡pero el pobre no tiene un zib
como el de los demás hombres! Lo que posee apenas tiene el tamaño de una
avellana. Y como yo me lamentaba por su juventud, me ha dado esta bolsa llena
de oro a fin de que procure una joven capaz de desarrollarle en un instante la
pobre herencia que obtuvo de su venerable padre; ¡porque el infeliz se imagina
que así va a erigirse su zib en un instante desde el primer ensayo! Yo entonces
he pensado que más valía que todo este oro se quedase en casa; y vengo a tu
encuentro para decirte que me acompañes al hammam, donde harás el simulacro de
prestarte al ensayo sin consecuencias del pobre mozalbete. ¡No hay ningún
inconveniente en la cosa! ¡Y hasta podrás pasar una hora riéndote de él, sin
ningún peligro ni temor! Y yo os vigilaré a los dos desde fuera, y haré como
que os protejo contra la curiosidad de los bañistas".
Al
oír estas palabras de su esposo, la joven contestó con el oído y la obediencia,
y se levantó, y se atavió y se vistió con sus trajes más hermosos. Por lo
demás, aun sin atavíos ni adornos, podía hacer que se volvieran hacia ella
todas las cabezas y arrebatar todos los corazones, porque era la más bella
entre las mujeres de su tiempo.
El
masajista fue, pues, con su esposa y la introdujo en la estancia donde se
hallaba el joven hijo del visir, que esperaba siempre echado sobre el mármol de
la sala caliente; y el otro hubo de dejarlos solos y salió para apostarse fuera
con objeto de impedir a los importunos que asomaran la cabeza por la puerta. Y
dijo a su mujer y al joven que cerraran por dentro la tal puerta.
Cuando
la joven vio al joven, quedó encantada de su belleza de luna; y a él le ocurrió
lo mismo.
Y
se dijo ella: "¡Qué lástima que no tenga lo que poseen los demás hombres!
Porque es verdad lo que me ha contado mi esposo; ¡apenas lo tiene del tamaño de
una avellana!"
Pero
al contacto de la joven empezó a conmoverse el niño que dormía entre los muslos
del joven; y como era sólo de una pequeñez aparente y de los que estando de
sueño entran por completo en el regazo de su padre, comenzó a sacudir su
modorra. ¡Y he aquí que surgió de pronto comparable al de un burro o de un
elefante, y mayor y más potente en verdad!
Y
al ver aquello, la esposa del masajista lanzó un grito de admiración y se
arrojó al cuello del joven, que la cabalgó como un gallo triunfante. Y en una
hora de tiempo, la penetró por primera vez, y así sucesivamente hasta la décima
vez, en tanto que ella se agitaba tumultuosa y gemía y se movía locamente.
¡Eso fue todo!
Y
tras del enrejado de madera de la puerta, el masajista estaba viendo toda la
escena, y por temor al oprobio público no se atrevía a hacer ruido o a tirar la
puerta. ¡Y limitábase a llamar en voz baja a su esposa, que no le contestaba! Y
le decía: "¡Oh madre de Alí! ¿a qué esperas para salir? ¡El día avanza y
dejaste olvidado en casa al pequeñuelo, que espera la teta!" Pero ella
continuaba holgándose debajo del joven, y decía, entre risas y jadeos:
"¡No, por Alah! en adelante no daré teta a otro pequeñuelo que a este
niño!"
Y
le dijo el hijo del visir: "¡Sin embargo, podrías ir a tetarle un instante
para volver enseguida!" Ella contestó: "¡Antes me sacarán del cuerpo
el alma que decidirme a dejar huérfano de madre ni una sola hora a mi nuevo
niño!"
Así
es que cuando el pobre masajista vió que se le escapaba de tal suerte su esposa
y que con tal descaro se negaba a volver con él, fue tanta su desesperación y
sintió celos tan rabiosos, que subió a la terraza del hammam y arrojose desde
allí, estrellándose la cabeza contra la calle. Y murió.
Esta
historia prueba que el prudente no debe fiarse de las apariencias.
青年與土耳其浴按摩師 - 佚名
據說,尊貴的國王啊!土耳其浴場裡有一位按摩師,他的顧客大多是貴族子弟和富豪之子,因為他所在的土耳其浴場是全城最負盛名的。有一天,一位年輕男子走進了按摩師等待客人的房間。這名男子雖然體毛稀疏,但身材豐腴,曲線玲瓏。他英俊瀟灑,正是城中大維齊爾的兒子。按摩師很高興能為這位體態優美的年輕人按摩,他自言自語道:「這身材真是豐腴得像絲綢墊子一樣!曲線多麼優美,多麼豐滿啊!」於是,他扶著這位年輕人躺在溫暖的大理石地板上,開始細緻地為他按摩。
當他按摩到大腿時,卻驚訝地發現,這年輕人的陰莖深深地埋在體內,卻只有榛果那麼大。見狀,他不禁搥胸頓足,拍手嘆息,隨即停止了按摩。
年輕人見按摩師如此沮喪,臉上滿是絕望,便問道:「按摩師,你怎麼了?為什麼這麼傷心地拍手呢?」按摩師答道:「唉,大人!我的絕望和哀嘆都是為了您!因為我看到您正遭受著人世間最大的不幸!
您年輕、豐腴、英俊,擁有完美的身材和容貌,以及上天賜予祂選民的一切恩惠的性能力!我尊敬的父親的遺產如此微薄,那完全是我的錯,因為我之前沒有好好照料它。
的確,您怎能指望一隻小羊羔躲避噴火的山羊就能茁壯成長,又怎能指望一棵樹不加培育就能茁壯成長呢?
「我至今一直與女人保持距離,我的襁褓中的孩子也從未被慾望所擾!但我認為,是時候喚醒沉睡的靈魂,讓牧羊人重拾他的拐杖了!」
聽了宰相之子這番話,浴場按摩師問道:「可是,牧羊人怎麼能拄著他的拐杖呢?那拐杖不過一根小指關節長而已。」年輕人答道:「好心的叔叔,這事就仰仗您的慷慨了。您去我放衣服的平台,從我的腰帶上取下錢袋;用裡面的金子,幫我找個年輕女子,讓她開啟我們渴望的旅程有了她,我便可以開始我的第一次嘗試!
路上他自言自語道:「那可憐的傢伙竟然以為
zib是一種軟糖膏,摸得越多就越軟!剛在土耳其浴室給一位英俊如月的年輕人按摩過。了我這滿滿一袋金子,讓我去找個年輕女子,讓他能立刻「發揮」他從尊貴的父親那裡繼承來的那點可憐的遺產;因為這可憐的傢伙妄想著第一次嘗試就能勃起!比較好;我來找您,是想請您陪我去土耳其浴室,您假裝參與一下這位可憐小伙的『試驗』,不會有任何後果。「我會從外面看著你們倆,假裝保護你們不被沐浴者窺視。」
聽到丈夫這番話,年輕女子聽得十分認真順從。她起身,梳妝打扮,穿上自己最漂亮的衣服。即便不加任何裝飾,她也足以吸引所有人的目光,擄獲所有人的心,因為她是當時最美麗的女人。
按摩師隨後帶著妻子走進房間,維齊爾的幼子正躺在溫暖的大理石地板上。另一個人不得不離開他們,到外面守門,防止不速之客從門縫探出頭來。他囑咐妻子和年輕人從裡面把門鎖上。
年輕女子看到年輕人時,被月光下的俊美吸引,年輕人也同樣被他迷住了。
她心想:“可惜他沒有其他男人那樣的雄偉!我丈夫說的是真的,他的小弟弟只有榛子那麼大!」
但年輕女子的觸碰卻讓睡在年輕人兩腿間的孩子動了動。他看起來那麼小,就像那些睡覺時會完全依偎在父親懷裡的孩子一樣,於是開始搖晃著身體,試著醒來。瞧,它突然勃起,堪比驢或象,甚至更大更有力!
按摩師的妻子見狀,驚叫一聲,撲向那年輕人的脖子,他像只得意洋洋的公雞一樣撲了上去。不到一個小時,他就第一次進入了她,如此反复,直到第十次,而她則劇烈地扭動、呻吟、瘋狂地掙扎。
事情就是這樣!
按摩師躲在木柵門後,目睹了這一切,他害怕丟臉,不敢出聲,也不敢破門而入。他只是輕輕呼喚妻子,妻子卻沒有回應!他便對妻子說:“哦,阿里的母親!你還在等什麼?時間都快到了,你卻把孩子獨自留在家裡,等著吃奶!」但她繼續在年輕男子身下塗抹乳膏,一邊喘息著一邊笑著說:「不,真主作證!從今以後,我只給這個孩子哺乳!」
維齊爾的兒子對她說:「不過,你可以去餵他一會兒,馬上回來!」她回答說:「我寧願靈魂出竅,也不願讓我的新生兒哪怕一個小時沒有母親!」
可憐的按摩師眼見妻子就這樣離他而去,還厚顏無恥地拒絕回來,他絕望至極,嫉妒之火熊熊燃燒,於是爬上土耳其浴室的露台,縱身躍下,頭顱重重地摔在街上,當場斃命。
這個故事告訴我們,謹慎之人切不可輕信表象。
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